La MLB dio un paso firme en su cruzada contra las apuestas que amenazan la esencia del béisbol. En colaboración con sus principales socios de casas de apuestas, la liga anunció nuevas restricciones para los llamados pitch-level markets, las microapuestas que involucran eventos específicos de cada lanzamiento.
A partir de hoy, las apuestas por lanzamiento tendrán un tope máximo de 200 dólares y quedarán prohibidas dentro de combinaciones o parlays, una medida que busca reducir los riesgos de manipulación y proteger la transparencia de los datos.
El comisionado Rob Manfred y su oficina detallaron que la decisión se tomó para “mitigar riesgos de integridad” en el marco de una industria que ya representa más del 98% del mercado regulado de apuestas deportivas en Estados Unidos.
Estas “microapuestas” como predecir si un pitcheo será bola o strike, o su velocidad exacta generan especial preocupación dentro de la liga, ya que dependen de una sola acción individual y no del resultado global del partido. En otras palabras, un lanzamiento sin trascendencia en el marcador puede convertirse en un punto vulnerable para el amaño.
Con la medida, la MLB busca cerrar la puerta a incentivos que comprometan la limpieza del deporte. “Reducir el límite de pago y eliminar los parlays es clave para frenar cualquier intento de mala conducta”, señala el comunicado oficial.
El béisbol ha sido uno de los deportes más expuestos a escándalos de apuestas desde su legalización a gran escala en EE.UU. Y tras los recientes casos investigados en otras ligas, la MLB se planta con un mensaje contundente: la integridad del juego no se negocia.


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