Los LA Clippers sacaron una victoria muy sufrida en casa al imponerse 103–102 a los Golden State Warriors, en un partido que se definió en los últimos segundos y que estuvo a punto de cambiar por completo en el cuarto final.
El arranque favoreció a los Clippers, que tomaron ventaja desde el primer cuarto 31–19, imponiendo ritmo y control defensivo. Golden State reaccionó en el segundo periodo, encontró mejores tiros y se fue al descanso abajo por poco 55–51, dejando el juego totalmente abierto.
Tras el medio tiempo, el partido se volvió más físico y parejo. Los Clippers lograron sostener la ventaja al cierre del tercer cuarto 76–64, pero en el último periodo los Warriors encendieron la alarma. Con Stephen Curry liderando la ofensiva, Golden State firmó una reacción espectacular y estuvo muy cerca de completar la remontada.
El cierre fue de alta tensión. Stephen Curry tuvo un último cuarto impresionante, castigando desde el perímetro y metiendo a los Warriors de lleno en el juego. Sin embargo, a un minuto del final, Curry fue expulsado, dejando a Golden State sin su principal referente en el momento más crítico. Ya sin él en la cancha, Jimmy Butler falló la canasta que les habría dado la remontada, y los Clippers lograron resistir la última posesión para sellar el triunfo 103–102.
En lo individual, Curry terminó con 27 puntos, siendo el motor de la reacción visitante. Jimmy Butler aportó 24 puntos y Draymond Green coqueteó con el triple-doble al sumar 6 puntos, 12 asistencias y 5 rebotes.
Por los Clippers, Kawhi Leonard lideró con 24 puntos y 12 rebotes, mientras John Collins sumó 18 puntos y James Harden aportó 18 puntos y 12 asistencias, claves para sostener el resultado en un cierre apretado.
Los Clippers defendieron su casa con carácter y sangre fría, mientras que Golden State se quedó con la sensación de que la remontada era posible, pero se les escapó en el último minuto tras la salida de Curry. Un partido de alto voltaje que se decidió por detalles.





