Los Texans ganaron de visita 30-6 a los Steelers en el último juego de la ronda de comodines el lunes por la noche. Fue un duelo lleno de equivocaciones, 5 intercambios de balón y sólo uno de los dos equipos quiso aprovechar los aciertos de su defensiva. Quizá observamos el último partido de Aaron Rodgers en la NFL y el Last Dance de Mike Tomlin con los Acereros.
La primera serie ofensiva de los dos equipos fue un rotundo fracaso; ninguno pudo sumar puntos. Los Acereros parecía que movían mejor el ovoide, pero solo pudieron meter un gol de campo que les daba la ventaja 3-0. Los Texans perdían el balón después de un intento de jugada sorpresa, pero los sorprendidos fueron ellos y los Steelers recuperaron el balón. No sumaron puntos.
Houston no se quería quedar atrás; con una serie ofensiva que explotó el ataque terrestre, logró entrar a las diagonales para poner el marcador 7-3. Aaron Rodgers y compañía desaparecieron; fue su defensa quien nuevamente los mantuvo en el partido después de recuperar otro fumble provocado a C.J. Stroud. De ese acierto defensivo solo lograron rescatar 3 puntos para irse al descanso 6-7 a favor de los Texans.
Arrancó el tercer cuarto y los visitantes movieron el balón con comodidad, llegaron a zona roja, pero Stroud lanzó el ovoide y fue interceptado por los Steelers. Aunque esto no tuvo consecuencias, la ofensiva de Rodgers se mantuvo dormida todo el encuentro, no lograron aprovechar.
Del otro lado fue todo lo contrario. La defensiva de los Texans recuperaron un fumble y lo llevaron a las diagonales.
Posterior a eso, su corredor, Marks, entró por la vía terrestre y, para liquidar el encuentro, le interceptaron a Rodgers. Con esto pusieron el último clavo en el ataúd y Houston se llevó la victoria 30-6.
Stroud y compañía viajarán al Gillette Stadium para enfrentar a los Patriots de Drake Maye el día domingo. Los Steelers por novena campaña consecutiva no logran ganar en postemporada.






