Los Los Angeles Lakers firmaron una actuación dominante en casa y vencieron 141–116 a los Atlanta Hawks, en un partido que prácticamente quedó definido desde la primera mitad gracias a un ataque explosivo y una clara superioridad colectiva.
Desde el arranque, Los Ángeles impuso condiciones con un primer cuarto sólido (37–30) y terminó de romper el juego en el segundo periodo, donde desbordó a la defensa de Atlanta con un parcial de 44–30. Al descanso, el marcador ya reflejaba la diferencia: 81–60, con los Lakers jugando a placer y encontrando múltiples vías de anotación.
Uno de los grandes protagonistas fue Luka Dončić, quien al medio tiempo ya superaba los 20 puntos, siendo el motor ofensivo del equipo. El base mantuvo su impacto a lo largo del encuentro y terminó con 27 puntos, 12 asistencias y 5 rebotes, controlando el ritmo y castigando cada ajuste defensivo de los Hawks.
Atlanta intentó reaccionar tras el descanso y se llevó el tercer cuarto (30–21), pero la desventaja seguía siendo amplia (102–90). En el último periodo, los Lakers retomaron el control del juego, volvieron a acelerar el ritmo y cerraron con autoridad con otro parcial favorable (39–30) para sellar el 141–116 final.
LeBron James lideró a los locales con una actuación completa de 31 puntos, 10 asistencias y 9 rebotes, quedándose a las puertas del triple-doble. Deandre Ayton dominó la pintura con 17 puntos y 18 rebotes, mientras Marcus Smart aportó equilibrio y energía con 16 puntos y 4 asistencias. Desde la banca, Jake LaRavia sumó 17 puntos con gran efectividad.
Por Atlanta, Nickeil Alexander-Walker fue el máximo anotador con 26 puntos, seguido de CJ McCollum, quien aportó 25, aunque el esfuerzo individual no alcanzó para frenar el vendaval ofensivo angelino.
Con esta victoria, los Lakers confirman su fortaleza como local y su enorme potencial ofensivo cuando juegan en conjunto.





