Alemania analiza un posible boicot al Mundial 2026 por tensiones políticas.
La selección alemana ha comenzado a considerar un posible boicot a la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026 debido a la creciente tensión geopolítica entre los Estados Unidos, país anfitrión del torneo, y la Unión Europea.
Durante los últimos meses, las amenazas del expresidente Donald Trump sobre una posible intervención en Groenlandia, territorio perteneciente a Dinamarca, no han pasado desapercibidas dentro de la Unión Europea. Estas declaraciones han provocado una respuesta firme por parte de los países europeos, quienes más allá de sanciones deportivas ya analizan posibles represalias económicas contra Estados Unidos, aumentando aún más la tensión entre ambas regiones.
A esto se suman las estrictas políticas migratorias impulsadas por Trump, quien parece no haber considerado el impacto de estas medidas en un evento de talla mundial como la Copa del Mundo. Hace algunos meses, el mandatario estuvo cerca de impedir la entrada de la delegación de Irán a territorio estadounidense para el sorteo del Mundial, debido a la postura del país asiático en el conflicto entre Palestina e Israel. Finalmente, y para evitar un conflicto mayor con la FIFA, Trump permitió el ingreso de la delegación iraní.
Además, a principios de este año, Trump ordenó la suspensión de trámites de visa para ciudadanos de 70 países, entre los cuales se encuentran al menos 15 selecciones clasificadas al Mundial 2026. Esta situación ha encendido las alarmas dentro de la FIFA, ya que podría complicar no solo el ingreso de delegaciones oficiales, sino también el de miles de aficionados. Incluso, se ha reportado que varias solicitudes de compra de boletos han sido canceladas ante la incertidumbre migratoria.
En este contexto, diversos reportes provenientes de Europa aseguran que el gobierno alemán ha otorgado total autonomía a la Federación Alemana de Futbol (DFB) para decidir si la selección nacional participará o no en la Copa del Mundo de 2026. Esta noticia ha sorprendido al mundo del deporte, ya que Alemania es históricamente una de las selecciones protagonistas en los Mundiales y cuenta con cuatro títulos en su palmarés.
De concretarse el boicot por parte de la selección alemana, el golpe para la organización del Mundial 2026 sería significativo. Más allá del impacto deportivo, marcaría un precedente delicado donde lo político podría imponerse sobre uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.






