Así funciona el PGA TOUR: exigencia, jerarquía y una lucha constante por la élite.
El PGA TOUR mantiene una estructura competitiva que combina tradición, exigencia y oportunidades constantes para los golfistas profesionales, consolidándose como el circuito más importante del mundo. Su temporada, que generalmente se desarrolla a lo largo de un año calendario, reúne una serie de eventos oficiales en los que los jugadores compiten no solo por premios económicos, sino también por puntos de la FedExCup, clave para acceder a los torneos más importantes del cierre de campaña.
A lo largo del calendario, el tour incluye los llamados Signature Events, torneos exclusivos que cuentan con campos reducidos de aproximadamente 72 a 80 jugadores y bolsas de premios que pueden alcanzar hasta los 20 millones de dólares. Estas competencias están reservadas para los mejores clasificados de la temporada anterior y del año en curso, lo que eleva de manera considerable el nivel de competencia y convierte cada ronda en una auténtica prueba de consistencia y jerarquía dentro del circuito.
El punto culminante de la temporada llega con los FedExCup Playoffs, donde solo los 70 mejores golfistas de la clasificación regular logran avanzar. Esta fase final se compone de tres torneos decisivos que no solo definen al campeón de la FedExCup, sino que también marcan el destino profesional de muchos jugadores. Un buen desempeño puede asegurar estabilidad y prestigio, mientras que una mala racha puede significar perder estatus dentro del tour.
La lucha por mantener la tarjeta del PGA TOUR es constante. Aquellos jugadores que no logran ubicarse dentro del top 70 deben buscar otras vías para conservar su membresía o regresar al circuito principal, siendo el Korn Ferry Tour y el PGA TOUR Américas las rutas más importantes de desarrollo. Este último funciona como un puente entre Latinoamérica y Norteamérica, ofreciendo una vía clara para que nuevos talentos escalen hacia el máximo nivel del golf profesional.
En cuanto al formato de competencia, la mayoría de los torneos se disputan a 72 hoyos, con un corte tras las primeras 36, permitiendo que solo los mejores continúen el fin de semana. Además del atractivo económico, los ganadores obtienen beneficios clave como exenciones para los torneos Major y eventos invitacionales, lo que refuerza la importancia de cada triunfo dentro del PGA TOUR.






