Nueva Inglaterra vuelve al Super Domingo tras superar a los Broncos.
Los Patriotas de Nueva Inglaterra regresan al Super Bowl tras cinco años de ausencia luego de derrotar a los Broncos de Denver en un partido que se disputó incluso en contra de las condiciones climáticas.
Previo al arranque de esta final de conferencia, los Broncos partían como la presa debido a la lesión de Bo Nix. Sin embargo, contra todo pronóstico, Jarrett Stidham inició el encuentro de gran manera, tanto por la vía terrestre como por la aérea, y a los pocos minutos Denver logró ponerse al frente en el marcador gracias a una gran recepción de Courtland Sutton dentro de las diagonales.
Durante el primer cuarto, la línea ofensiva de los Patriotas no se mostró sólida, pues Drake Maye fue capturado en varias ocasiones. Esto cambió en el segundo episodio del partido, cuando el mariscal de campo comenzó a tener mayor libertad y encontró espacios para correr. En uno de esos acarreos, Maye leyó perfectamente la jugada y logró colarse hasta la tierra prometida para empatar el encuentro, dejando el marcador 7-7 al descanso.
Tras el medio tiempo, la tónica del encuentro se mantuvo, con ambas defensivas como protagonistas y limitando las ofensivas rivales. El marcador volvió a moverse cuando restaban cinco minutos en el tercer cuarto, momento en el que Andy Borregales conectó una patada exitosa para darle la ventaja a los Patriotas.
Nueva Inglaterra no soltó esa ventaja hasta el final del partido, aunque por momentos estuvo en riesgo durante el último cuarto. Wil Lutz tuvo la oportunidad de empatar el encuentro con una patada de campo, pero las condiciones climáticas terminaron jugando en su contra y el intento fue fallido.
Con esta victoria, los Patriotas de Nueva Inglaterra regresan al Super Domingo y ahora esperarán rival entre los Halcones Marinos de Seattle y los Carneros de Los Ángeles.






