Las finales de conferencia llegaron a su fin y tenemos a los dos equipos que disputarán el Super Bowl 60 en busca del trofeo Vince Lombardi. Los Seattle Seahawks se enfrentarán a los Patriots de Nueva Inglaterra el 8 de febrero. Fueron duelos distintos, pero cada uno nos dejó puntos para analizar. ¿Qué aprendimos de las finales de conferencia?

Los Pats siguen dejando dudas por los rivales a los que se han enfrentado, pero continúan ganando y solo están a un juego de ser campeones. A lo largo de la campaña regular sólo tuvieron 3 partidos contra rivales que llegaron a postemporada y obtuvieron un récord de 1-2.
En playoffs le han ganado a defensivas dominantes, sin embargo, los quarterbacks que han tenido enfrente han dejado mucho que desear y aún así, los Patriots han definido todo en el último cuarto. Con esta victoria, Drake Maye se convirtió en el primer QB en la historia de la NFL en lanzar menos de 100 yds y conseguir la victoria en el AFC Championship.
Para los Broncos queda un sabor amargo; se quedarán con la duda de qué habría pasado si Bo Nix hubiera jugado el partido. Se quedaron a 3 puntos de empatar el encuentro y estaban jugando con su mariscal de campo suplente, que tenía 2 años sin tener un snap a la ofensiva en temporada regular. Su defensiva los mantuvo en el partido, sin embargo, los intercambios de balón, el gol de campo fallado y el clima cambiaron el rumbo del encuentro.

Tuvimos una de las mejores trilogías en la historia de la NFL en los partidos de Rams vs Seattle. Los Halcones Marinos lograron conseguir la victoria gracias a su ofensiva, su defensa y los equipos especiales nuevamente aparecieron en el momento clave. Además, Sam Darnold logró dominar a sus fantasmas internos y consiguió 3TD, 346 yardas por aire (la mayor cantidad en su carrera) y, lo más importante, 0 intercepciones.
Del otro lado, Stafford se convirtió en el primer mariscal de campo en perder dos juegos seguidos contra el mismo rival en la misma temporada lanzando +300 yds, 3TD y 0 INT. Los equipos especiales cometieron errores que pusieron a la ofensiva a remar contra corriente. Se puede cuestionar a Sean McVay por el mal manejo de los tiempos fuera o por no ir por dos puntos en las conversiones. En fin, existen muchos hubieras, lo que es una realidad es que ganó el equipo que menos errores cometió.






