Karlos Infante Ramos.
A once días de haberse disputado la gran final de la Copa Africana de Naciones, el partido continúa dejando secuelas. El bochornoso desenlace entre Senegal y Marruecos derivó en una serie de castigos oficiales, luego de que la Confederación Africana de Fútbol (CAF) confirmara las sanciones para los protagonistas del escándalo.
Tras la consagración de Senegal, comenzaron a circular en redes sociales diversos actos reprobables protagonizados por jugadores, cuerpos técnicos y personal auxiliar. El primero en ser sancionado fue el entrenador senegalés Pape Thiaw, quien ordenó a sus futbolistas retirarse del campo. Por este acto, la CAF lo suspendió cinco partidos y le impuso una multa de 100 mil dólares.

Asimismo, Iliman Ndiaye e Ismaïla Sarr fueron castigados con dos partidos de suspensión cada uno por “comportamiento antideportivo hacia el árbitro”, luego de sus constantes reclamos en los minutos finales. A esto se suma una fuerte sanción económica para la Federación Senegalesa de Fútbol, que deberá pagar un total de 615 mil dólares.

Una vez difundidos los videos de los incidentes protagonizados por Marruecos, también se oficializaron sus castigos. El primero recayó sobre Ismael Saibari, quien recibió tres partidos de suspensión y una multa de 100 mil dólares, tras el famoso video en el que se le observa interfiriendo con un asistente senegalés para evitar que entregara una toalla al arquero Édouard Mendy.
La segunda sanción fue para Achraf Hakimi. El lateral del PSG fue sancionado con dos partidos de suspensión por conducta antideportiva, tras lanzar lejos una de las toallas destinadas a Mendy. El hecho generó especial polémica, ya que Hakimi había sido galardonado con el premio Fair Play del torneo, lo que suscitó fuertes cuestionamientos sobre el criterio de la concesión del premio.
Finalmente, la Federación Marroquí también fue sancionada con una multa de 200 mil dólares por el “comportamiento inapropiado” ocurrido en el Estadio Príncipe Moulay Abdellah. La CAF tomó esta decisión tras revelarse videos donde varios recogepelotas rodean y agreden al arquero suplente de Senegal, con la intención de impedir que se entregara la toalla al guardameta titular.
Como cierre del expediente, la CAF desestimó la petición formal de Marruecos para anular el resultado de la final, presentada bajo el argumento del retiro momentáneo de Senegal del terreno de juego.
Un desenlace amargo para una Copa Africana que prometía ser recordada por su nivel futbolístico, pero que terminó marcada por la polémica, la tensión y sanciones impuestas al bochornoso cierre de partido.






