Novak Djokovic venció al italiano Jannik Sinner 3-2 en el Rod Laver Arenas en las semifinales del Australian Open. En un partido lleno de emociones y ante todo pronóstico, el serbio mostró su experiencia cuando el físico ya no respondía. Terminó con una racha de 5 encuentros consecutivos sin vencer a Sinner. El serbio enfrentará a Carlos Alcaraz en la gran final.
El italiano salió como el favorito para llegar a la gran final, pero estaba consciente de que no sería un encuentro fácil. El primer set lo ganó 3-6, mostró su agilidad y comenzó bien el partido. Perder el primero para Djokovic no era novedad, lo mismo le había pasado contra Musetti en la ronda anterior.

El 24 veces campeón de Grand Slam ganó el segundo set, se le notó más cómodo en el juego, preciso y consciente de que tenía que cuidar el tema físico. Se lo llevó 6-3 y mostró que si querían eliminarlo, no sería sencillo.
Sinner ganó el tercer set 3-6 poniéndose 1-2 en el juego y solo necesitaba un set más para llegar a la gran final. Pero Djokovic ganó en el cuarto set del partido 6-4 y como en la semifinal disputada horas antes, todo se iba a definir en el último set.

El cansancio en el defensor del título no era tan notorio; sin embargo, su rival después de cada punto se tomaba su tiempo para recuperar fuerza y aire. A sus 39 años de edad se veía el desgaste físico y parecía que ese sería el factor que definiría el encuentro. Sin embargo, como dice la frase “más sabe el diablo por viejo que por diablo”.
Djokovic desplegó un juego inteligente, colocándose en los lugares precisos para no tener que terminar la poca energía que le quedaba. Sinner falló en los puntos importantes y el experimentado no perdonó. Ganó el último set 6-4 y estará en la gran final frente a Carlos Alcaraz en busca de su título 25 de Grand Slam.






