Charros y Tomateros disputarán la final de la Serie del Caribe 2026.
Tras 10 años de sequía, por fin se puede decir con total certeza: ¡México es campeón de la Serie del Caribe! Sin embargo, todavía no sabemos qué México será el que levante el trofeo, pues Charros de Jalisco y Tomateros de Culiacán han llegado al juego final del torneo caribeño, garantizando que el título se quedará en casa y abriendo la puerta a una revancha histórica para la novena sinaloense, que viene de perder la final de la Liga Mexicana del Pacífico ante los jaliscienses.
El escenario de revancha parece prácticamente perfecto para los Tomateros de Culiacán. Y es que la realidad reciente no ha sido favorable para los dirigidos por Lorenzo Bundy, ya que los guindas arrastran una racha de ocho derrotas consecutivas ante los Charros. Romper esa mala racha precisamente en una final de Serie del Caribe sería el escenario soñado para los sinaloenses y una forma inmejorable de cobrar venganza.
Del otro lado, los comandados por Benjamín Gil no tienen intención alguna de dejar escapar esta oportunidad. Para Charros, ganar la Serie del Caribe ante Tomateros sería la cereza del pastel, luego de haberlos superado en las dos finales más recientes de la LMP, lo que podría terminar por cerrar cualquier debate sobre si existe una rivalidad real o si, simplemente, se trata de una hegemonía total de la novena jalisciense.
Charros de Jalisco sellaron su pase a la gran final tras un duelo vibrante ante Puerto Rico, donde remontaron en dos ocasiones la pizarra para imponerse 8-6, mostrando carácter, profundidad ofensiva y una gran lectura del juego desde el dugout por parte de Benjamín Gil.
Por su parte, México Verde, representado por los Tomateros de Culiacán, eliminó a República Dominicana con un contundente marcador de 9-4, dejando fuera al actual campeón y asegurando que la Serie del Caribe 2026 no tendrá bicampeón. La ofensiva sinaloense ha explotado en el momento justo, con 19 carreras anotadas en sus últimos dos encuentros, ambos frente a los dominicanos, para regresar a una final caribeña por primera vez desde 2015.
La gran final se disputará el día de mañana en el Estadio Panamericano, casa de los Charros de Jalisco, un factor que sin duda puede inclinar la balanza a favor de los locales. Sin embargo, el hambre de revancha de los Tomateros será un ingrediente peligroso y un factor imposible de ignorar en un duelo que promete quedar marcado en la historia del béisbol mexicano.

