Cadillac inicia su camino en la F1 con un proyecto a largo plazo.
La Fórmula 1 no solo vivirá una revolución técnica con el cambio de regulaciones en 2026, ya que la llegada de Cadillac como el onceavo equipo de la parrilla también obligará a realizar ajustes en distintos formatos del fin de semana, incluyendo las clasificaciones, que ahora tendrán mayor duración para permitir más tiempo en pista y reducir el tráfico con un mayor número de autos compitiendo.
La incorporación de Cadillac a la Fórmula 1 no es un proyecto improvisado. La entrada de un nuevo equipo a la máxima categoría del automovilismo es un proceso complejo que se ha venido gestando desde hace varios años, y el cambio reglamentario de 2026 representó la oportunidad ideal para abrirle la puerta a una nueva escudería. De hecho, no se veía un nuevo equipo integrarse a la parrilla desde 2016, cuando Haas, otra escudería estadounidense, reemplazó a Marussia F1, equipo que tuvo que abandonar la categoría por problemas económicos.
En un inicio, el proyecto estaba encabezado por Michael Andretti, hijo de la leyenda del automovilismo Mario Andretti, sin embargo, General Motors decidió tomar el control total de la iniciativa y relanzarla oficialmente bajo el nombre de Cadillac, apostando por una identidad fuerte y una presencia directa como fabricante dentro de la Fórmula 1.
La intención a largo plazo de General Motors es desarrollar y producir sus propias unidades de potencia, un proceso que naturalmente requiere tiempo, infraestructura y validación tecnológica. Por ello, durante sus primeros años en la categoría, Cadillac utilizará motores Ferrari, y no será sino hasta 2028, o en el peor de los escenarios 2029, cuando la escudería estadounidense pueda competir con un motor completamente desarrollado por GM, un paso que podría marcar un antes y un después en su competitividad.
Para liderar este ambicioso proyecto desde el inicio, Cadillac apostó por una alineación de pilotos experimentados, eligiendo a Valtteri Bottas y Sergio “Checo” Pérez, dos nombres consolidados dentro de la Fórmula 1. Ambos saben lo que es ganar carreras en la categoría y, además, han sido campeones de constructores, Bottas con Mercedes y Checo con Red Bull, experiencia clave para el desarrollo de un equipo nuevo.
Tal como lo ha mencionado el propio Sergio Pérez, Cadillac es un proyecto a largo plazo. En esta primera temporada, los objetivos serán realistas: pelear por entrar en la zona de puntos, construir una base sólida y sentar las bases para el crecimiento futuro. Aun así, el mexicano no descarta que el equipo pueda terminar por encima de al menos dos escuderías en la clasificación general, lo que sería un resultado más que positivo para un debut.

