El Atlético de Madrid firmó una noche histórica al imponerse 4-0 al Barcelona, gracias a un primer tiempo demoledor en el que exhibió intensidad, orden y una contundencia implacable ante un conjunto blaugrana sin capacidad de reacción.
Los primeros 45 minutos fueron prácticamente perfectos para los dirigidos por Diego Simeone. La presión alta desestabilizó por completo a la zaga catalana y provocó errores decisivos. El primero llegó tras un pase comprometido de Eric García que Joan García no logró controlar; el balón terminó cruzando la línea para el 1-0.
El Atlético fue letal al contragolpe. En una transición rápida, Antoine Griezmann recibió dentro del área y, con un disparo colocado de zurda, amplió la ventaja. El Barcelona no encontraba respuestas y los colchoneros aprovecharon cada desajuste defensivo. El tercer tanto cayó tras una gran asistencia de Julián Álvarez para Ademola Lookman, quien definió con sangre fría en el mano a mano.
Antes del descanso, aún hubo tiempo para más. En otro contragolpe perfectamente ejecutado, Julián Álvarez cerró la goleada parcial con un potente disparo que se incrustó en el ángulo, dejando el 4-0 en apenas 45 minutos.
En el complemento, el ritmo disminuyó. Solo destacó un gol anulado a Cubarsí y la expulsión de Eric García, en una segunda mitad que sirvió más para administrar la ventaja que para modificar la historia.
Con esta contundente victoria, el Atlético da un paso firme hacia la final y confirma su gran momento en el torneo copero, mientras que el Barcelona queda obligado a replantearse su funcionamiento tras una de sus noches más difíciles de la temporada.


