El estadounidense Ben Shelton se proclamó campeón tras imponerse a su compatriota Taylor Fritz por 3-6, 6-3 y 7-5 en una final intensa y llena de emociones que se resolvió en tres sets.
El encuentro comenzó favorable para Fritz, quien mostró solidez con su servicio y agresividad desde el fondo de la cancha para llevarse el primer parcial por 6-3. Sin embargo, Shelton reaccionó con carácter en el segundo set, elevando la potencia de su saque y tomando mayor iniciativa en los intercambios para igualar el partido con un 6-3 que devolvió la incertidumbre al marcador.
El set definitivo fue el más disputado, con ambos jugadores manteniendo sus turnos de saque y generando momentos de gran tensión. Shelton logró el quiebre decisivo en la recta final, mostrando temple en los puntos importantes y cerrando el partido 7-5 para asegurar el campeonato. Su capacidad para manejar la presión en los momentos clave fue determinante para inclinar la balanza a su favor.
Con esta victoria, Shelton confirma su crecimiento en el circuito y suma un título importante en su carrera, consolidándose como una de las figuras jóvenes más prometedoras del tenis estadounidense. Por su parte, Fritz dejó buenas sensaciones a lo largo del torneo, aunque no logró sostener la ventaja inicial en la final.
La definición entre ambos reflejó el alto nivel competitivo del certamen y ofreció un espectáculo atractivo para los aficionados.

