Los Diablos Rojos del México buscan aprovechar al máximo la Copa Mundial de la FIFA.
Los Diablos Rojos del México, bicampeones de la Liga Mexicana de Béisbol, han diseñado una estrategia especial para sacar provecho de la celebración del Mundial de Fútbol 2026 que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá entre el 11 de junio y el 19 de julio.
Aunque el Mundial no es de béisbol, la organización escarlata decidió no competir directamente con el fútbol, sino convertir su temporada en una experiencia complementaria para aficionados y turistas. La idea, explicó el presidente ejecutivo Jorge del Valle, es aprovechar el gran flujo de visitantes (se esperan más de 5.5 millones de turistas en la capital del país) y la derrama económica que generará el torneo para atraer a más público a los juegos de la LMB.
Como parte de su plan, los Diablos ajustaron su calendario de juegos: solicitaron que sus partidos en junio y julio se programen principalmente en fines de semana, evitando choques con los horarios del Mundial, y así facilitar que aficionados puedan asistir tanto al fútbol como al béisbol.
“Una de las solicitudes que hicimos con los demás equipos a la hora de hacer el calendario fue que pudiéramos aprovechar la presencia del Mundial, no para perder aficionados, sino para multiplicarlos. Cedimos en cosas que necesitaban otros equipos para que nuestros partidos del mes de julio se jugaran los fines de semana”, comentó Jorge del Valle.
Otra de las acciones comerciales es el lanzamiento de un jersey especial inspirado en la selección mexicana, con un diseño pensado para generar más sentido de identidad y pertenencia, que será usado durante toda la temporada y especialmente en las fechas coincidentes con el torneo mundialista.
Además, el club busca aumentar la venta de souvenirs como gorras y playeras al menos un 20 %, y atraer a aficionados extranjeros, en especial a visitantes de países con tradición beisbolera como Japón y Corea, cuyos seguidores podrían combinar su interés por el Mundial con experiencias en el béisbol mexicano.
Con esta estrategia, los Diablos Rojos esperan multiplicar su afición y acercarse al millón de asistentes al estadio Harp Helú durante la campaña 2026, consolidando al béisbol como una alternativa de entretenimiento durante el evento deportivo más grande del año en México.

