La jornada de partidos de ida de los Playoffs de la Champions League concluye este miércoles 18 de febrero con los cuatro encuentros restantes, en una fecha que promete emociones y duelos de alto nivel entre clubes de distintas ligas europeas que buscan tomar ventaja rumbo a la vuelta.
La actividad arranca con el enfrentamiento entre el Qarabağ FK y el Newcastle United, donde los ingleses parten como favoritos por plantel y ritmo competitivo. Sin embargo, el conjunto azerí suele hacerse fuerte como local e intentará sorprender ante su afición. Las “urracas” no han tenido la regularidad esperada en la Premier League, aunque han logrado mantenerse competitivas en la FA Cup, lo que refleja un equipo capaz de responder en escenarios exigentes.
Más tarde, el Bodø/Glimt recibe al Inter de Milán en un choque que enfrenta estilos opuestos. Los noruegos destacan por su intensidad y presión alta, además de resultados recientes destacados ante rivales de peso, mientras que el cuadro italiano llega con mayor experiencia internacional y un impulso anímico importante tras vencer sobre la hora a la Juventus en la Serie A. El Inter buscará imponer su jerarquía fuera de casa para encaminar la eliminatoria.
En Bélgica, el Club Brugge se mide al Atlético de Madrid en uno de los duelos más atractivos del día. Los dirigidos por Diego Simeone intentarán conseguir un resultado positivo tras semanas de altibajos, conscientes de que este tipo de eliminatorias suele definirse por detalles, ante un rival que acostumbra crecer cuando juega en su estadio.
Finalmente, el Olympiacos FC se enfrenta al Bayer Leverkusen en Grecia. Los alemanes llegan en un gran momento futbolístico, con un estilo ofensivo consolidado y confianza en su funcionamiento colectivo, aunque el ambiente del estadio heleno podría convertirse en un factor determinante para equilibrar el encuentro.
Como cierre, la jornada perfila un panorama abierto en todas las series, donde ningún resultado será definitivo pero sí puede marcar tendencias rumbo a los partidos de vuelta. La Champions entra en una fase de máxima tensión competitiva, en la que cada error se paga caro y cada acierto puede acercar a los equipos al objetivo de mantenerse con vida en el torneo más prestigioso del fútbol europeo.

