Celtics imponen su defensa en Phoenix.
Los Boston Celtics volvieron a dejar claro por qué son uno de los equipos más sólidos de la Conferencia Este al imponerse 97-81 sobre los Phoenix Suns en el Footprint Center. Con este triunfo, Boston mejora su marca a 37-19, mientras que Phoenix desciende a 33-25 en una noche donde su ofensiva nunca logró carburar.
El encuentro comenzó equilibrado, pero a partir del segundo cuarto los Celtics empezaron a marcar diferencia con una defensa intensa y transiciones rápidas. El punto de quiebre llegó en el tercer periodo, cuando Boston limitó a los Suns a apenas 11 puntos, un tramo que terminó siendo decisivo. Aunque Phoenix intentó reaccionar en el último cuarto, la ventaja visitante ya era demasiado amplia para remontar.
La figura del partido fue Derrick White, quien firmó una actuación completa con 22 puntos, 8 rebotes y 8 asistencias, influyendo en ambos costados de la cancha. También brilló Neemias Queta con un doble-doble de 14 puntos y 13 rebotes, mientras que Sam Hauser aportó 16 unidades importantes desde el perímetro.
Por los Suns, Collin Gillespie lideró con 15 puntos, seguido de Grayson Allen con 14 y Jalen Green con 13. Sin embargo, la falta de ritmo ofensivo y la dificultad para contener el juego colectivo de Boston marcaron la diferencia.
Los Celtics envían así un mensaje contundente: su defensa sigue siendo su principal fortaleza de cara al cierre de temporada.

