El manager de la Selección Mexicana, Benjamín Gil, comenzó a delinear su estrategia para el arranque del Clásico Mundial de Béisbol. En entrevista con medios nacionales, el timonel confirmó que ya tiene definidos a sus abridores para los dos primeros compromisos del torneo, donde México buscará iniciar con paso firme ante Brasil y Gran Bretaña.
Gil anunció que Javier Assad será el encargado de subir a la lomita en el primer duelo, mientras que Taijuan Walker tomará la responsabilidad en el segundo encuentro. La decisión responde al buen momento y experiencia que ambos lanzadores han mostrado en Grandes Ligas, elementos clave en torneos cortos donde cada juego puede marcar la diferencia.
El estratega destacó la importancia de contar con brazos sólidos desde el inicio, especialmente ante selecciones que han mostrado crecimiento competitivo en los últimos años. México aspira a repetir —o incluso superar— la actuación histórica lograda en la edición pasada del certamen.
Sin embargo, aún queda un tema por resolver en el cuerpo de pitcheo: no se ha definido quién ocupará el lugar de Taj Bradley, ausencia que obliga al cuerpo técnico a evaluar alternativas dentro del roster.
Con estas primeras decisiones, México comienza a perfilar su camino en el torneo internacional, apostando por experiencia, control y profundidad en el montículo para buscar protagonismo desde el primer lanzamiento.

