Los Yankees volvieron a imponer condiciones en Fenway Park y vencieron 4-1 a los Red Sox, asegurando el segundo juego de la serie con una combinación de pitcheo dominante y un ataque oportuno desde el inicio.
La diferencia se marcó temprano con un rally de tres carreras en la primera entrada, encabezado por un cuadrangular de Amed Rosario que puso el tono del juego. Nueva York aprovechó ese arranque para jugar con ventaja el resto de la noche.
En la lomita, Max Fried fue el protagonista absoluto. El zurdo trabajó 8 entradas en blanco, permitiendo apenas 3 hits y recetando 9 ponches, controlando completamente a la ofensiva de Boston durante todo su tiempo en el montículo.
La ofensiva de los Red Sox nunca logró reaccionar. Su única carrera llegó hasta la novena entrada, cuando el juego prácticamente estaba definido, reflejando las dificultades que tuvieron para generar presión durante toda la noche.
Con este resultado, los Yankees toman ventaja en la serie y siguen mostrando solidez como visitantes, respaldados por un pitcheo que marcó la diferencia desde el primer lanzamiento.

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