Con un abultado marcador de 8-3, los Rockies de Colorado vencieron a los Padres de San Diego en Coors Field. Walker Buehler consiguió su segunda derrota de la temporada tras irse castigado por una novena local que bateó en los momentos más importantes del partido.
Buehler no encuentra el rumbo con su nuevo equipo y hoy, en Colorado, sufrió desde la lomita. El lanzador solamente vio acción en dos entradas y dos tercios; permitió ocho imparables, dio tres pasaportes a primera y fue dañado con cuatro carreras limpias.
Del otro lado, el pitcheo del lanzador japonés, Tomoyuki Sugano fue regular, pero fue suficiente para parar a uno de los mejores equipos de las Grandes Ligas. El nipón trabajó dos entradas y dos tercios, permitió cinco hits, ponchó a cuatro y solo sumó una carrera limpia a su promedio de efectividad.
La ofensiva de los Rockies despertó temprano y con furia; aprovecharon una segunda entrada que terminó por inclinar la balanza a su favor. Lo que comenzó como un déficit de un carrera se convirtió en un rally de cuatro rayitas, definido por el contacto oportuno y el aprovechamiento de los errores rivales.
Pero los maderos de los Rockies no minimizaron el daño a los lanzadores de los Padres. David Morgan subió a la lomita y también salió lastimado: TJ Rumfield, con dos outs le conectó un doble para poner así una diferencia de cinco carreras en la pizarra.
El punto final lo puso Hunter Goodman en la baja de la octava. El receptor de la novena de Colorado recibió a Wandy Peralta del bullpen y en el tercer lanzamiento que vio del dominicano, la mandó a guardar por todo el jardín central e izquierdo.
Los dirigidos de Warren Schaeffer llegaron a su décima victoria de la temporada y demuestran que serán un rival incómodo para cualquier equipo que enfrenten. Aunque se mantienen como quintos de la Oeste de la Nacional, frenaron al primer lugar de su división.

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