Los Dodgers de Los Ángeles vinieron de atrás para derrotar con autoridad 12-3 a los Piratas de Pittsburgh en el primero de la serie disputado en el PNC Park.
Aunque los locales tomaron ventaja desde la primera entrada con cuadrangulares solitarios de Bryan Reynolds y Ryan O’Hearn ante una de las ofensivas más temidas de las Grandes Ligas, el dominio inicial no fue suficiente para contener el despertar angelino.
El derecho Paul Skenes tuvo una salida de calidad al trabajar seis entradas completas, permitiendo seis imparables y dos carreras limpias mientras recetaba siete ponches. Sin embargo, una vez que abandonó el encuentro, el bullpen de Pittsburgh fue incapaz de contener a una alineación de Los Ángeles que encontró el momento perfecto para explotar.
Los Dodgers empataron el encuentro gracias a un elevado de sacrificio de Kyle Tucker y un sencillo productor de Max Muncy. Posteriormente, en la séptima entrada tomaron el control definitivo del marcador. Un error defensivo permitió que Dalton Rushing anotara la carrera de la ventaja antes de que Shohei Ohtani conectara un doble productor y Andy Pages castigara con su cuadrangular número 15 de la temporada para ampliar la diferencia.
La ofensiva angelina continuó haciendo daño en la octava entrada con carreras impulsadas por Kyle Tucker y Ryan Ward, mientras que en la novena fabricaron tres anotaciones más para sellar la paliza. Freddie Freeman también aportó con un imparable productor dentro de una jornada en la que prácticamente todo el lineup de Los Ángeles respondió con corredores en posición de anotar.
Pittsburgh logró descontar en la parte baja de la novena gracias a un sencillo productor de Marcell Ozuna, pero el daño ya estaba hecho. Lo que comenzó como una noche prometedora para los Piratas terminó convirtiéndose en una exhibición ofensiva de los Dodgers, quienes castigaron sin piedad al relevo rival para quedarse con el primer juego de la serie.

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