MILWAUKEE. El lanzador zurdo Kyle Harrison, de 25 años, inició la temporada como una promesa para los Cerveceros de Milwaukee. Tras llegar en un traspaso desde Boston, el lanzador lució brillante en la primera mitad de la temporada registrando una efectividad de 3.01 en 17 aperturas. Con su clásico lanzamiento, la recta alta insinuaba una consolidación en el cuerpo de pitcheo abridor del equipo.
Sin embargo, una molestia en el antebrazo izquierdo lo envió a la lista de lesionados en julio. Al regresar a la actividad en agosto, Harrison perdió su forma de lanzar de forma drástica. Su promedio de carreras limpias subió a 5.67 en sus primeras seis salidas tras recuperarse, debido a una menor velocidad y pérdida de movimiento vertical en su lanzamiento principal.
La crisis se agudizó en sus aperturas más recientes sobre el montículo. En cuatro juegos, admitió 21 carreras limpias en tan solo nueve entradas (21.00 PCL), elevando su promedio a 4.25. En su debut como relevista ante Cincinnati concedió cuatro carreras sin retirar bateadores, y frente a Pittsburgh permitió cuatro anotaciones en 1.2 episodios.
Ante esta preocupante situación, el manejador Pat Murphy retiró a Harrison de la rotación para enviarlo al bullpen en el cierre de la campaña regular. El cuerpo técnico pretende que recupere la ubicación de sus pitcheos y su confianza, actuando en entradas intermedias, reduciendo el riesgo en aperturas clave durante la recta final del torneo
Esta decisión altera de forma drástica los planes de Milwaukee para la postemporada. Jacob Misiorowski se afirma como el as indiscutible del equipo, mientras que el novato Logan Henderson (2.34 PCL) y Dustin May tomarán la delantera en la rotación de octubre. Harrison asumirá un papel secundario o de relevo largo durante los próximos playoffs.

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